Andalucía ha dado un paso definitivo en la protección y ordenación de la Tauromaquia con la entrada en vigor del Decreto 87/2025, que establece un marco normativo moderno frente a una legislación que comenzaba a quedar obsoleta. Este nuevo reglamento apuesta decididamente por la simplificación administrativa, reduciendo la burocracia y los costes organizativos a través de la digitalización, lo que facilita la viabilidad de los festejos especialmente en las plazas de menor categoría.
Para el sector ganadero, el texto refuerza la importancia de la integridad y la trazabilidad de las reses, vinculando estrechamente los reconocimientos veterinarios al prototipo racial de cada encaste definido en el Libro Genealógico (LGRBL).
Además de actualizar los útiles de la lidia bajo criterios técnicos actuales, el decreto garantiza el relevo generacional al flexibilizar los requisitos para las escuelas taurinas y los festejos de promoción. Con esta reforma, la comunidad andaluza se sitúa a la vanguardia en la defensa de la excelencia ganadera y la sostenibilidad del sector taurino como patrimonio cultural.


